Las mejores recetas con whisky que te enamorarán

Última actualización: 06.08.20

 

Hay pocos regalos mejores para un amante del whisky que un menú elaborado íntegramente con su ingrediente favorito. El whisky, como muchas bebidas alcohólicas de alta graduación, se integra perfectamente en la mayoría de las recetas, convirtiéndose en un ingrediente divertido y excitante, capaz de ofrecer algunos platos deliciosos, como los que te presentamos a continuación.

 

Para los amantes del whisky, existen pocas cosas mejores que esta deliciosa bebida dorada. Pero, ¿qué dirían de todo un menú con su bebida favorita como ingrediente principal? Pues seguro que exclamarían: ¡Bon apetit!

 

Langostinos al whisky

Los langostinos al whisky son un entrante muy ligero, delicioso y muy fácil de preparar, ya que solo se necesita:

– 12 o 16 langostinos (se debe ajustar la cantidad de langostinos al número de personas)

– 50 g de mantequilla

– 1 cebollino picado fino

– Perejil

– 1 limón y medio

– 2 dientes de ajo

– 60 ml de whisky

– Aceite de oliva virgen extra

– Sal

Para preparar los langostinos al whisky, el primer paso es precalentar el horno a 200ºC. A continuación, se deben sazonar los langostinos y saltearlos a fuego fuerte en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Una vez hayan tomado color, se deben retirar del fuego y reservarlos en una fuente o bandeja que sea apta para el horno.

Para seguir, se funde la mantequilla a fuego suave en otra sartén. Mientras se funde, se pelan los ajos y se cortan en láminas finas. Se añaden los ajos a la sartén y, cuando empiecen a saltar, añade el whisky, que en este caso no hace falta que sea el mejor whisky que tengas en casa, y flambea la mezcla. Vierte el zumo de un limón, añade sal y mezcla todo bien.

Utiliza la salsa para regar los langostinos en su bandeja, echa por encima el cebollino picado y horne todo a 200 ºC durante 5 minutos.

Solomillo de cerdo al whisky

El solomillo de cerdo al whisky es una de las mejores recetas que se pueden elaborar para el disfrute de un amante del whisky, ya que el resultado será una carne muy tierna y sabrosa. Para hacerla se necesitan los siguientes ingredientes:

– 1 solomillo de cerdo

– 1 cebolla

– Zumo de medio limón

– 4 dientes de ajo

– Aceite de oliva virgen extra

– Sal

– 150 ml de whisky

El primer paso es cortar la carne al gusto. Habitualmente, se corta en medallones para que se impregne bien de sabor, aunque se puede hacer algo más fina o incluso en filetes. Una vez cortados, se debe calentar una sartén con muy poco aceite. Es importante poner poco aceite porque no hay que freír el solomillo, sino marcar cada trozo. Cuando la sartén esté bien caliente se ponen las piezas del solomillo, muy poco tiempo, solo hasta que cojan color por todos los costados. Cuando se marcan, se echa la sal y se retiran.

A continuación, se debe pelar la cebolla y cortarla en dados. Se pelan los dientes de ajo y se dejan enteros. En la misma sartén usada para marcar la carne, se añade un chorrito de aceite de oliva y, cuando esté bien caliente, se añade la cebolla y el ajo. Las verduras deben sofreirse durante 15 o 20 minutos a fuego medio o bajo, removiendo para que no se quemen.

Cuando empiecen a tener color, añade el whisky a la sartén y deja que se cocine durante 3 o 4 minutos hasta que se evapore el alcohol, añade el zumo de limón y la sal al gusto. Cocina todo junto durante unos 10 minutos y, cuando sea uniforme, puedes pasarla por la batidora o el pasapuré, aunque también se puede dejar tal y como está. Añade los trozos de solomillo a la sartén junto con la salsa y vuelve a cocina durante otros 3 minutos.

Pasados los 3 minutos, ya se puede servir la carne, acompañada de unas patatas fritas, que quedarán geniales al bañarse con la salsa.

 

Crema de whisky

Aunque se desconoce la procedencia de esta receta, los expertos señalan a Irlanda como el origen de este delicioso postre, ya que los licores tipo Irish Cream son originarios de la Isla Esmeralda. Para elaborar una crema de whisky necesitarás los siguientes ingredientes: 

– 50 ml de whisky en crema (tipo Bailey’s)

– 350 ml de nata líquida para montar

– 1 huevo mediano

– 5 yemas de huevo

– 100 ml de leche

– 150 gr de azúcar moreno

– 30 ml de agua

Para su elaboración, empieza por precalentar el horno a 130 ºC y mantén la rejilla en una posición baja, con calor arriba y abajo. En la base de una bandeja para horno, coloca un paño de cocina limpio y se ponen las cazuelas pequeñas necesarias, por ejemplo si vas a preparar crema para cuatro, se ponen cuatro cazuelas. Llena la bandeja con agua caliente hasta que cubra las cazuelas por la mitad.

En un cazo calienta a fuego medio el agua y el azúcar moreno. Cuando el azúcar se haya disuelto por completo y la mezcla comience a hervir, baja el fuego y deja que el caramelo se cocine durante 6 minutos. Cuando esté listo, retira el cazo con cuidado y vierte la nata sobre el caramelo, no dejes de remover hasta que los ingredientes queden mezclados y calienta durante dos minutos más.

En un bol aparte, echa el huevo, las yemas, la leche y la crema de whisky, bate todo y, cuando todos los ingredientes queden integrados, vierte poco a poco el caramelo sin parar de batir, hasta que logres una crema homogénea. Reparte la crema entre las cazuelas pequeñas y hornea durante una hora aproximadamente. No las retires hasta que no estén completamente cocinadas. Deja que repose en la nevera unas 24 horas y estará lista para servir.

Tarta al whisky

Y si en lugar de una crema, prefieres un postre más fresco, seguro que te encantará esta receta de tarta al whisky. Este postre clásico en las bodas de los años 80, aunque es un poco más laborioso, no tienen ningún secreto y gustará a todo el mundo, ya que es ligera, muy sabrosa y refrescante.

Los ingredientes de la tarta al whisky son:

– 60 ml de whisky

– 100 ml de agua

– 150 ml de leche condensada

– 250 ml de nata para montar fría

– 150 gr de queso tipo Philadelphia

– 50 gr de azúcar

– 150 gr de bizcochos de vainilla

– 1 cucharada de esencia de vainilla

– 4 yemas de huevo

– 1 hoja de gelatina

– Almendras tostadas picadas

– El peso de la yema en agua

– El peso de la yema en azúcar

Ahora vamos a ver cómo se prepara esta tarta con todos estos ingredientes. En primer lugar, forra el fondo de un molde para tartas con papel de horno o film plástico y cúbrelo con el bizcocho de vainilla. 

A continuación, se debe verter el agua, el azúcar y la mitad del whisky en un cazo y hervir durante 10 minutos para hacer una especie de almíbar. Cuando esté hecho, hay que verterlo sobre los bizcochos hasta que se empapen con él. 

En un bol aparte, se debe montar la nata y, en otro, se bate la leche condensada con el queso, la vainilla y el whisky sobrante. Una vez mezclado, se vierte muy despacio sobre la nata montada, removiendo con cuidado para evitar que la nata pierda su textura. La crema resultante se coloca sobre el bizcocho, se tapa el molde y se lleva al congelador para que enfríe y tome firmeza.

Para hacer la cobertura de yema, el primer paso es hidratar la hoja de gelatina en agua fría. A continuación, se mezcla el agua y el azúcar medidos con la yema y se hierve hasta que comience a espesar. Cuando se haya formado el almíbar, se agrega la hoja de gelatina bien escurrida. Se baten las yemas en un recipiente, se vierte el almíbar y mezcla todo con unas varillas. La mezcla resultante se riega con cuidado sobre la tarta y se devuelve al congelador.

Para servirla, se deberá sacar del congelador o de la nevera, unos 20 minutos antes, desmoldarla y espolvorearla con azúcar, que se deberá quemar con un soplete para hacer una especie de caramelo duro. Los bordes se pueden adornar con almendras picadas.

 

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